El Arte del Comer

La obra social de CatalunyaCaixa presenta la exposición “El Arte del Comer”, que reúne una 130 obras de 76 artistas, que nos permite comprobar que la relación entre la comida y los artistas, ha sido bastante intensa desde que el género de la naturaleza muerta se consolidó en pleno siglo XVII, hasta nuestros días.

La exposición comienza con las grandes mesas llenas de manjares y frutas del siglo XVII, como el Bodegón con sirvienta de Paul de Vos, Frutero de Juan van der Hamen o el Puesto de frutas con parejas de Pieter van Boucle. En otra de sus salas podemos apreciar los bodegones con vajillas, por ejemplo la Naturaleza muerta con jícara de Zurbarán, Bodegón con pájaro muerto de Juan de Espinosa o la magnífica Naturaleza muerta con vaso de cerveza y panecillos de Johann Georg Hinz o la Naturaleza muerta con cebollas y arenque de Isidre Nonell.

Dos de los alimentos más representados son el pescado y la carne, que se convierten en protagonistas de bodegones como Naturaleza muerta con peces de mar y ostras de Giovanni Battista Recco, Buey y cabeza de ternero de Soutine o Naturaleza muerta con trozo de carne y pan de azúcar de Jacques – Charles Oudry.

Avanzando en el tiempo, llegamos a las vanguardias, donde artistas como los cubistas como Picasso con su Frutero, Óscar Domínguez y su Mesa negra o Juan Gris con su obra Mesa delante de un edificio, también vieron en el bodegón uno de los temas a explorar.

La fotografía también forma parte de la muestra, así tenemos buen ejemplo en las fotografías de Wols (década de los 40), que retrata sardinas, cebollas, pan, vaso y huevo y en contraste con los bodegones barrocos, y que destacan por la sencillez del conjunto, en comparación con los fastuosos bodegones barrocos

Otras obras que el visitante se encontrará con una butaca realizada con carne; con el vídeolienzo de Sam Taylor – Wood, que muestra la putrefacción de un plato con fruta; un poema – objeto de Joan Brossa titulado El invitado, que presenta una mesa servida con un garrote vil como silla; o la instalación – proyección del cuadro Le Déjeuner sur l’herbe de Manet, a base de una toalla con objetos de arte y comida sobre ella. Siguiendo con el arte contemporáneo, la exposición muestra también una espacial atención a los artistas de la década de los sesenta que se movieron entre el informalismo y el expresionismo abstracto, por ejemplo obras como Achrome de Manzoni; Botella de aceite (Defensa de la naturaleza) de Joseph Beuys; Tostadora de Richard Hamilton; Gran cazuela de mejillones de Broodthaers; el biombo rallador de Mona Hatoun; La carta de amor de Wim Delvoye; o Una experiencia gourmet de Martha Rossler.

Hasta el 26 de junio


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