La nueva imagen de la Fábrica Moritz

Desde el pasado mes de noviembre, Barcelona tiene un nuevo punto de encuentro, se trata de la antigua Fábrica Morizt, que ha visto como, de la mano del arquitecto francés Jean Nouvel, ha remozado su imagen y ha levantado de sus antiguos cimientos, un nuevo centro gastronómico y cultural.

Esta fábrica fue creada por Louis Moritz en el año 1856, procedente de la zona de Alsacia, y arrasó en el mercado con su forma de hacer cerveza, sobre todo en la década de los 30 y que  en los años 70 comenzó a  truncarse. Ahora sus herederos quieren continuar con el éxito, adaptándose a los nuevos tiempos.

Su rehabilitación ha costado 7 años, y ha supuesto un gasto de 30 millones de euros. En esta nueva superficie, de un total de 4.500 metros cuadrados, se podrá degustar la cerveza  más típica de Barcelona, que se preparará in situ. Tanto en su planta baja como en la primera, además de los sótanos, serán ocupados por la cervecería, mientras que las plantas superiores estarán dedicadas a las oficinas.

La cerveza que se servirá, seguirá el procedimiento de antaño, sin pasteurizar y no será envasada como normalmente se hace, aunque si se podrá llevar fuera del local. Además de cerveza, han preparado una serie de bocados para acompañar al rubio líquido, que van desde salchichas alsacianas hasta tapas andaluzas.

También hay espacio para un Bar de Vinos, con más de 400 referencias, y un restaurante, encabezado por el chef Jordi Vilá, que está previsto que abra en el mes de marzo.

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